Fuentes para el estudio de la inteligencia nazi
⌅La Historia, como toda ciencia social, está sujeta a revisiones periódicas porque el historiador depende, en su tarea investigadora, de las fuentes consultadas en su contexto. Por este motivo, los estudios sobre el impacto de la Inteligencia (espionaje, sabotaje y contrainteligencia) en la Segunda Guerra Mundial son relativamente recientes 1 Algunos historiadores no han reflejado en sus obras los estudios de inteligencia porque la desclasificación de documentos de los Aliados ha sido posterior o porque su objeto de estudio ha sido diferente al tema tratado en este artículo (Correlli Barnett, Stephen J. Lee, Jens Banach, Jackson J. Spielvogel, David Redles). Otros historiadores han prestado interés en sus estudios por la inteligencia, pero apenas existen referencias a España (John Keegan, Chistropher Andrew, Keith Jeffery, Richard Aldrich, Paddy Ashdown). La obra de Robert H. Whealey 2004, 95-135 es excelente para el estudio de la estrategia militar alemana en España durante la Guerra Civil pero no analiza el período de la Segunda Guerra Mundial. y han aumentado en los últimos años debido a la desclasificación de documentos2 Para el estudio de la bibliografía reciente sobre el tema recomendamos: Kahn 1978. Bowen 2000. Burleigh 2002. G. C Browder 2004. Adams 2009. Dams and Stolle 2011. Bryden 2014. Paehler 2017. West 2022a. . En el caso de España, las investigaciones sobre la inteligencia de los Aliados han prevalecido sobre las del Eje3 Ponce Alberca 2015, 35-54. Sueiro 2015, 55-74. Grandío Seoane 2018-2021. García Cabrera 2022. Horrillo 2024. . Sin embargo, el estudio de las operaciones alemanas, especialmente en el norte y el interior del país, han sido también tratadas4 Collado Seidel 1992, 431-82. Ros Agudo 2002. Juárez Camacho 2005. Grandío Seoane y Rodríguez González 2012, 75-100. Escuadra 2016, 85-95. Messenger 2018. Las operaciones de la inteligencia nazi en las islas Canarias, el estrecho y el norte de España no son sujeto de análisis de este artículo porque han sido tratadas por la historiografía anteriormente. . En la actualidad, el reto para la historiografía consiste en conocer en profundidad el funcionamiento de las redes de inteligencia que operaron en España5 Grandío Seoane y Píriz 2025. .
Este artículo pretende ser una contribución al estudio de las redes nazis en el país. La investigación revela la colaboración entre los servicios de inteligencia alemanes y españoles en una red que operaba desde Francia hasta España. Las actividades de la inteligencia nazi en España se conocen a través de tres fuentes fundamentales: por un lado, los testimonios que sus agentes revelaron a los Aliados tras ser capturados al término de la Segunda Guerra Mundial 6 Operaciones alemanas en España, realizadas por KO (Kriegsorganisation), The National Archives, London (NA), HW40/192. West 2022a, 162. ; por otro, los códigos de la Abwehr descifrados por Bletchley Park; y, por último, la documentación que se conserva del Servicio Exterior de Falange7 Simón Arce 2021, 351-374. González Calleja 1994. Delgado Gómez-Escalonilla 1992, 134. Los archivos de Falange Exterior utilizados en este artículo han sido localizados en el Archivo General de la Administración (Alcalá de Henares, Madrid) y en la Fundación Sabino Arana (País Vasco). . La mayor parte de la información sobre la inteligencia nazi de este análisis proviene de los interrogatorios llevados a cabo por Gran Bretaña y Estados Unidos y de los fondos de Falange española. Esta documentación no ha sido explorada de manera exhaustiva por la historiografía española hasta la fecha y, por tanto, representa la contribución fundamental de este trabajo a la hora de explicar el mapa del espionaje germano en España, los objetivos de Falange Exterior y su vinculación con los Fasci A´ll Estero y la inteligencia nazi8 Delgado Gómez-Escalonilla 1992, 134. Delgado ha señalado la necesidad de un estudio más exhaustivo. .
Los códigos alemanes descifrados por Bletchley Park fueron una fuente crucial para reducir la influencia del Eje en el Mediterráneo y en España, especialmente a partir de 1942. A partir de esta fecha, los Aliados dedicaron más recursos a la inteligencia que el Eje, expandiéndose en un 3.000 % entre 1939 y 1945. En su momento álgido, 30.000 alemanes trabajaron en inteligencia de señales, mientras que los británicos y los estadounidenses tenían 35.000 cada uno, con cien veces más potencia que Alemania en máquinas de procesamiento de datos aplicadas al criptoanálisis 9 Ferris 2020, 307-311. .
Las preguntas a los prisioneros alemanes tuvieron lugar en las instalaciones del palacio de Kensington en Londres (Gran Bretaña), bajo el mando del coronel Scotland. Este palacio se convirtió en la sede central de otros centros de interrogatorios en Gran Bretaña —Kempton Park, Lingfield, Ascot Park, Dunstable, Swindon, Catterick, Doncaster, Newmarket, Edinburg, Preston y Colchester—. La investigación preliminar era llevada a cabo por un interrogador de la inteligencia aérea —Sección ADI (K) 10 La tarea de la sección de la inteligencia aérea que llevó a cabo los interrogatorios —ADI (K)— no era diferente al servicio de inteligencia militar MI9. Mas tarde en la guerra este servicio se dividió para crear el MI19, dedicado al interrogatorio de los prisioneros. — y el procedimiento era ejecutado con rapidez para aprovechar la desorientación y vulnerabilidad del prisionero después de su captura. El equipo de Scotland —formado en 1944 por 29 oficiales y 35 sargentos— estuvo a cargo de la creación de la infraestructura para efectuar los interrogatorios, especialmente cuando los prisioneros alemanes e italianos fueron capturados en el norte de África en 1942 y ayudó en la evacuación de miles de ellos a Estados Unidos y Canadá. De esta forma, una media de 25 prisioneros de guerra alemanes pasó cada día por Kensington Palace y su material proporcionó miles de informes de inteligencia a los Aliados11 Organización de los interrogatorios a prisioneros de guerra en la Segunda Guerra Mundial: estatus y funciones del London District Cage, NA, WO 208/5615. Fry 2017, 16-17. .
Desde el ataque a Pearl Harbor, Estados Unidos entró en la guerra del lado de Gran Bretaña y, desde entonces, el Joint Intelligence Committee y el MI19 británicos compartieron inteligencia con su aliado y con Canadá, incluyendo los informes de los interrogatorios 12 Turcotte 2019, 289 sitúa la colaboración desde 1940 pero Fry 2017, 47 específica la colaboración desde Pearl Harbor. . El material obtenido era custodiado en el Military Intelligence Research Section (MIRS) con sede en Londres y Washington13 Mallett 2011, 384. . Incluso Estados Unidos tuvo su propio campo en suelo británico, destinado a los prisioneros capturados por su ejército, en Devizes (Wiltshire). De esta manera, la mitad de los cautivos apresados tras el desembarco de Normandía fueron enviados a campos de prisioneros en Estados Unidos.
Fue tal el volumen de los prisioneros que exigió a los interrogadores una formación adecuada. Así, una de las funciones del coronel Scotland consistió en la visita regular a las distintas sedes para entrenar a los aproximadamente 1.200 interrogadores con los que contaban. El trabajo de Scotland también influyó en la creación del campo 20, un centro clandestino del MI5, dirigido por el coronel Robin Stephens, dedicado al tratamiento de los espías alemanes capturados y ubicado en Ham Common (Richmond, cerca de Londres). El MI5, en este centro, tuvo éxito a la hora de reclutar a alguno de estos espías para que trabajasen como agentes dobles en favor de Gran Bretaña dentro del programa de la Doble Cruz, que supervisó el Comité XX 14 La historia del MI19, NA, WO 208/4970. Fry 2017, 17-18. En este programa colaboró el espía español Juan Pujol, “Garbo”. .
La red de prisioneros de guerra se amplió cuando los directores de la Inteligencia del Ejército británico de tierra, mar y aire junto con los servicios secretos (MI5 y MI6) y oficiales de la inteligencia americana establecieron un nuevo centro de interrogatorios, denominado Combined Services Detailed Interrogation Centre (CSDIC), en julio de 1939 15 Tyas 2008, 1. Fry 2017, 19. . El centro se ubicó en un principio en la Torre de Londres en septiembre de 1939, pero, muy pronto, debido a la falta de espacio para alojar a los prisioneros y por el riesgo de bombardeo, se abrieron dos nuevos centros: el primero en Trent Park (Cockfosters), cerca de Londres, en enero de 1940; y el segundo, en Latimer House (Wilton Park) en Buckinghamshire, durante 1942. Sirva esto como evidencia para demostrar la complejidad de la red de inteligencia tejida por los Aliados.
A partir de 1940, CSDIC se convirtió en una sección del MI9/MI19 que trabajó coordinadamente con la red de prisioneros alemanes en Gran Bretaña, Estados Unidos y Canadá. En este contexto, el departamento de Inteligencia Militar MI1H estableció la Unidad de Investigación de Crímenes de Guerra (WCIU) en el palacio de Kensington. Los informes elaborados por WCIU fueron desclasificados en 1970, aunque hasta hace relativamente poco tiempo han escapado a la atención de los historiadores 16 Sonke 2007. . Nada menos que 5.000 informes del CSDIC obtenidos a través de los interrogatorios hicieron posible que algunos de los departamentos especiales de los Aliados, como el Political Warfare Executive (PWE) y el Psychological Warfare Branch (PWB), pudieran adentrarse en profundidad en el régimen nazi, su ideología, la táctica y técnica del ejército y preparar el proceso de desnazificación en Alemania17 Turcotte 2019, 291. .
Las cifras de prisioneros alemanes e italianos custodiados por los Aliados son realmente significativas. Desde septiembre de 1939 hasta mayo de 1945, el CSDIC llegó a controlar en territorio británico a 10.000 sujetos. Otros 4.000 fueron custodiados en Canadá desde 1940 y esta cifra continuó aumentando hasta llegar a los 34.000 en 1945. Por otro lado, desde abril de 1942, Estados Unidos colaboró con Gran Bretaña en el internamiento de prisioneros capturados en el norte de África, lo que contribuyó a que, para finales del verano de 1943, la cifra de prisioneros alemanes transferidos a campos en América ascendiera a los 175.000 18 Mallett 2011, 403. .
La escucha de las conversaciones de los prisioneros generó una documentación elaborada a partir de 100.000 informes de inteligencia. En la recopilación de este material no existe ningún expediente de maltrato a los prisioneros contra el coronel Kendrick, director del CSDIC y los tres centros que operaban en Gran Bretaña; de hecho, los prisioneros eran recompensados con viajes a Londres y una ración extra de cigarrillos a cambio de su cooperación. Un aspecto que contrasta con el distinto trato ofrecido por Scotland en el palacio de Kensington, donde existió intimidación psicológica y hay pruebas de violencia contra los prisioneros en los interrogatorios 19 Fry 2017, 20, 207. . Estas condiciones intimidatorias hacia los cautivos no nos permiten dar por reales todas las informaciones que desvelaron, aunque sí por verosímiles, porque los interrogatorios proporcionaron los nombres de 60.000 militares, oficiales de la SS, de la Gestapo y de agentes de inteligencia, que quedaron recopilados en el Registro Central de Criminales de Guerra y fueron utilizados por la inteligencia de los Aliados en su avance por Europa20 Criminales de guerra: fuentes de información disponibles en la Dirección de Inteligencia Militar, NA, WO 311/7. .
Aquellos testimonios han permitido reconstruir la red de inteligencia nazi en España que se detalla en este artículo. La información que dimana de esta documentación permite constatar que el Gobierno español no fue neutral en el conflicto. Un aspecto ya señalado por la historiografía que viene trabajando desde los años ochenta con documentación diplomática 21 Sueiro 2003, 190. Nerín y Bosch 2001. Goda 1999, 168-174. Leitz 2002, 98-116. Smyth 1986. Tusell y García Queipo de Llano 1985. . Veamos a continuación qué estructuras, alcance, fortalezas y debilidades tuvo el espionaje alemán en España gracias a la información obtenida por los aliados de los prisioneros germanos.
Los servicios secretos alemanes en España: actores, misiones, redes, conflictos
⌅La compleja red de inteligencia alemana estaba formada por instituciones diferentes cuya finalidad era la recopilación de información. De este modo, la inteligencia del ejército (Abwehr) tenía que compartir contenido con el Servicio de Seguridad de las SS (Amt VI-Sicherheitsdienst, SD 22 El SD-Amt VI estuvo vinculada con la Gestapo, cuya policía secreta estuvo presente en todos los territorios ocupados por la Alemania nazi. Ambas organizaciones se integraron desde 1939 en la Oficina Central de Seguridad del Reich (RSHA) dirigidas por Reinhard Heydrich, aunque subordinado a Heinrich Himmler. El RSHA era el resultado de la fusión de la Gestapo, el Sicherheitsdienst (SD), la Sicherheitspolizie (SiPo) y la Kriminalpolizei (Kripo). El SD era la agencia encargada de obtener la información mientras que la Gestapo estuvo encargada de ejecutar las operaciones. ), la Oficina de Investigación del Ministerio del Aire23 La agencia criptoanalítica y de inteligencia de señales del Partido Nazi alemán desde 1933 hasta 1945. , la Oficina de la Política Exterior del Partido Nazi liderada por Alfred Rosenberg, la Sección de Inteligencia de las Minorías alemanas dirigida por Martin Bormann y el Ministerio de Asuntos Exteriores24 Bassett 2005, 107. . Además, el ejército alemán también contaba con unidades de inteligencia en la Wehrmacht, Kriegsmarine25 El servicio de inteligencia naval era denominado Etappenorganisation. En Díaz Benítez 2018, 472-487. y la Luftwaffe. Las competencias de estas instituciones en ocasiones entraron en colisión; por este motivo se reguló la relación entre el Abwehr y el SD, en enero de 1935. Según este acuerdo, Canaris obtuvo el monopolio en materia de espionaje militar que afectaba a la toma de decisiones, mientras que el SD de Heydrich se ocupó de las actividades de contraespionaje26 Bassett 2005, 110. . No obstante, el acuerdo no acabó con la desconfianza y la competencia entre ambos servicios de inteligencia.
El término Abwehr (defensa exterior) supone un nombre apropiado para una red de espionaje cuya presencia en España se vio incrementada a partir de las visitas regulares de Canaris, los acuerdos entre ambos gobiernos a partir de mayo de 1940 y con la visita de Himmler al país en octubre de ese mismo año. Un ejemplo de la buena sintonía entre ambos regímenes se puede apreciar en la reunión que tuvo lugar el 4 de mayo de 1940 en Berlín entre el Estado Mayor de la Luftwaffe y el Ministerio del Aire español. El trato permitió que los aviones de la Luftwaffe realizaran reconocimientos aéreos haciéndose pasar por españoles 27 Wingeate 1982, 373. .
Esta relación hispano-alemana quedó consolidada a través del acuerdo con Ramón Serrano Suñer, entonces ministro de la Gobernación y futuro ministro de Asuntos Exteriores, que permitió a la Gestapo y a la Abwehr defender los intereses alemanes en el país con una gran libertad de movimiento, lo cual devino en una cierta influencia sobre el Alto Estado Mayor (en adelante, AEM), organismo estatal responsable del espionaje y la seguridad 28 El AEM no fue el único responsable de estos cometidos en exclusividad. También participaron otras instituciones como la Dirección General de Seguridad, el Servicio de Información e Investigación de Falange y el Servicio de Información de la Guardia Civil, entre otros. . De esta manera, Alemania, a través de su inteligencia, controló la prensa, la propaganda29 Bowen 2000, 87. , la policía, al partido único (Falange) e incluso leía la correspondencia en el edificio central de Correos de Madrid30 Sede de las SS en España, NA, KV3-270 y Rodríguez González 2015, 78. El Ministerio de Propaganda alemán ejerció influencia sobre el franquismo a través de la Sección de Prensa de la Embajada alemana dirigida por Josef Hans Lazar. . Esta subordinación de Franco ante Hitler y la pérdida de soberanía del país, según el embajador Hoare, cristalizó en la reunión de Hendaya31 Hoare 1946, 55, 286. Wingeate 1982, 379. Horrillo 2024, 116-131. . No obstante, estas evidencias no quieren decir que Franco no tuviera suficiente autonomía frente a Hitler32 Sesma 2024, 116-174. .
La Inteligencia nazi tenía una triple tarea en la Península: controlar los convoyes aliados que cruzaban el estrecho de Gibraltar, abastecer a los submarinos alemanes en la costa atlántica y en las islas Canarias e interceptar los mensajes de los Aliados. Con ello, existen veintitrés evidencias de reabastecimientos de submarinos alemanes en puertos españoles entre enero de 1940 (el U-29 en Cádiz) y diciembre de 1941 (U-434 en Vigo) 33 West 2022b, 9. . El pacto negociado por el agregado de Marina en Madrid, el capitán de Navío Meyer-Döhner permitió estos suministros. A cambio, Franco contribuía a pagar su deuda económica a Alemania por la ayuda durante la Guerra Civil, obtenía Inteligencia para la supervivencia de su régimen y su policía pudo aprender las últimas técnicas en materia de espionaje34 Ros Agudo 2002, 209. .
La inteligencia nazi mantuvo una férrea competencia entre los servicios secretos del partido, la Oficina Central de Seguridad del Reich (RSHA) ―donde se incluía a la Gestapo y al Sicherheitsdienst (SD)― y los del ejército del estado alemán (Abwehr). En esta lucha, la Abwehr no siempre mantuvo una posición fuerte frente al partido 35 West 2022a, 117. Dams y Stolle 2014, 24. ; de hecho, acabó siendo fagocitada por él a partir del fallido atentado contra Hitler del 20 de julio de 1944.
La separación funcional entre la Gestapo y el SD se produjo a partir de julio de 1937. La Gestapo, según las órdenes de Heydrich, tenía la responsabilidad de las acciones contra “marxistas, traidores y emigrados”, mientras que el SD debía controlar “el mundo académico, las artes, las iglesias, la educación, la juventud, el pacifismo y a los judíos 36 Burleigh 2002, 217. ”. A pesar de ello, ambas organizaciones trabajaron coordinadamente. De este modo, el SD asumió el archivo de la Gestapo sobre las organizaciones sionistas, mientras que esta última medió ante el Ministerio de Exteriores para que la información de las organizaciones de espionaje en el extranjero no llegase a la Abwehr37 Burleigh 2002, 218. . En enero de 1944, la Gestapo, con 31.000 miembros, era la unidad más grande dentro del RSHA, puesto que la SD contaba con 6.482 agentes38 Dams y Stolle 2014, 34. . Sin embargo, la red de 30.000 informantes establecidos por el SD le concedió la primacía dentro de la inteligencia nazi39 Dams y Stolle 2014, 66. , con lo que a la Gestapo no le quedó más remedio que aceptar su liderazgo intelectual, puesto que aproximadamente un 41 por ciento de sus miembros tenían estudios superiores en una época donde la media nacional era del 2 o 3 por ciento40 Burleigh 2002, 219. .
Una vez presentada la multiplicidad de actores que dio forma a la inteligencia nazi (modelada en parte por la rivalidad entre unidades y agentes), podemos situar las raíces de su actividad en España durante la Guerra Civil. De esta manera, algunos destacados representantes de la SD (Amt VI) que colaboraron con instituciones franquistas durante la Segunda Guerra Mundial eran veteranos de la Legión Cóndor. Es el caso de Mosig quien, como comandante de las SS y jefe de departamento de la SD, visitó oficialmente España en 1938 para establecer una alianza entre los servicios de la policía de ambos estados. Este acuerdo le permitió al SD penetrar en España a través de la influencia del poderoso agregado de policía Paul Winzer, quien contó, durante su misión en Madrid desde 1938, con el apoyo de Heydrich y Mueller (jefe de la Gestapo-Amt IV), y con una especial habilidad para colaborar con la policía española y la Falange. El agregado policial no era un cargo cualquiera: era el máximo representante de la RSHA en el país y, por tanto, supervisó todas las actividades de la SD 41 West 2022a, 106. .
Winzer controló una red de 50 agentes aproximadamente establecidos en los consulados alemanes de las ciudades de la costa y del interior. En cada distrito consular se establecieron dos o tres agentes y la mayoría de ellos tenían unas características comunes: procedían de la Gestapo y tenían experiencia en España por su participación en la Guerra Civil. Los agentes alemanes colaboraban con la policía española para obtener información y, de esta manera, Winzer en Madrid enviaba regularmente los informes a su homólogo Bömelburg en Francia, quien, a su vez, los remitía a Berlín, tanto a Schellenberg, director del SD-Amt VI, como a Müller, director de la Gestapo 42 West 2022a, 106-108. .
A pesar de la labor de Winzer, Schellenberg comprendió muy pronto que las conexiones del holding alemán Sofindus tenían más alcance que las de su representante en Madrid. En un intento por revertir esta situación, se produjo el nombramiento de Ostuf Singer, teniente de las SS, a finales de 1941. Singer era el administrador de los pagos y el oficial de comunicación de los agentes de la SD en España. La sede de la SD en la capital, bajo su mandato, consiguió contactos con miembros del Ministerio de Asuntos Exteriores que le informaban de las visitas oficiales y, además, tuvo éxito al contactar con la policía española y la inteligencia militar 43 West 2022a, 109. . No obstante, el principal problema para las operaciones de Singer era su subordinación a Winzer. Por este motivo, Schellenberg envió a España de nuevo a Mosig en septiembre de 1943 con la misión de crear la organización Grille. Su labor consistió en explotar las conexiones y posibilidades de Sofindus para conseguir información de los círculos políticos y económicos del país. Los integrantes de la red Grille fueron nombrados en distintas posiciones del holding para esquivar el control de Winzer. Entre otras actividades, un buen instrumento de información fueron las fiestas que Bernhardt, el director de Sofindus, organizaba en su casa, ubicada en la Avenida del Valle número 3 de Madrid, a las que solían acudir importantes figuras del régimen44 Testimonio de Steimle, NA, HW40/192. Su información ayuda a entender cómo las organizaciones comerciales formaron parte de las estructuras de inteligencia. .
Las principales actividades de inteligencia del SD-Amt VI se centraron en el norte de África y en la frontera franco-española. La actividad en la ciudad internacional de Tánger era dirigida por Hastu Schmuck, capitán de las SS y agregado desde 1940 al consulado alemán en Tetuán, principal centro del espionaje nazi en el norte de África. La principal tarea de Schmuck consistió en enviar informes sobre el estado de la opinión pública en el Marruecos francés hasta que fue sustituido en enero de 1942 por Ustuf Schulze, subteniente de las SS, quien contactó con el líder nacionalista marroquí Yassani y consiguió establecer una red de cincuenta agentes para llevar a cabo operaciones en el Marruecos español y francés.
Hermann Kallab fue el representante del SD-Amt VI en la frontera franco-española de Hendaya, donde llevó a cabo sus operaciones bajo la cobertura comercial de la empresa Sofindus. Kallab facilitó la penetración de agentes desde Francia a España, además de documentos y equipamiento militar que no podía ser enviado directamente al país para no comprometer su neutralidad. La frontera fue uno de los puntos importantes que marcaron la colaboración entre la Gestapo y la policía española mediante el intercambio de prisioneros 45 West 2022a, 113. .
Algunos historiadores cuestionan la eficacia de las operaciones del SD-Amt VI en los países ocupados por los nazis (Francia, Holanda y Bélgica) 46 West 2022a, 112. . Esta contribución limitada puede también constatarse en el caso de España, puesto que el Ministerio de la Guerra Económica británico, a través de J. W. Nicholls, conocía desde julio y agosto de 1941, el glosario de empresas que formaban parte de Sofindus47 Operaciones alemanas en España, realizadas por KO (Kriegsorganisation), NA, HW40/192. Control del contrabando, etc., Comercio con Alemania, Actividades de Sofindus, NA, FO837/617. .
Una vez vistas las repercusiones limitadas del partido nazi en España, debido al grado de información que tuvo el Gobierno británico de sus actividades, centraremos ahora la atención en las operaciones de la inteligencia del ejército (Abwehr). En relación con esta última, Canaris revitalizó la red en España desde el verano de 1939 48 Simmons 2018, 36-3. . La organización recibió el nombre de Kriegsorganisationen (KO) y en mayo de 1942 contaba con diez sedes en países neutrales en el conflicto. Entre ellos las secciones se ubicaron en los puertos de la península ibérica, las islas Canarias, Baleares y el norte de África, un dato que demuestra su importancia estratégica49 Operaciones alemanas en España, realizadas por KO (Kriegsorganisation), NA, HW40/192. El espionaje alemán arranca su presencia en España durante la segunda mitad del siglo XIX según Ponce Marrero 2002, 133-152. Díaz Benítez 2008-2013, 1-28. García Cabrera 2024, 546. Estos trabajos demuestran el interés no solo de Alemania sino de otras naciones por la posición estratégica de las islas Canarias. . De ese modo, la KO-Spanien llegó a ser la más grande de las organizaciones de la Abwehr en el extranjero50 Kahn 1978, 223-250. Ashdown y Young 2018, 81. , con cerca de dos mil espías51 Ros Agudo 2002, 210. .
La jefatura de la KO-Spanien correspondió a Gustav Leissner 52 Leissner fue interrogado por el MI5 en agosto de 1946. Su testimonio fue una decepción porque trató de minimizar el papel del KO-Spanien. En West 2022a, 115. . No obstante, el espía principal de la organización en España era Erich Kühlenthal, quien recibía la información política y de otros asuntos de interés económico53 Testimonio de Baltzer, NA, HW40/192. . Kühlental participó en la Guerra Civil como miembro de la Legión Cóndor y no fue nombrado jefe de la sección de la Abwehr durante la Segunda Guerra Mundial porque, al no tener rango militar, la OKW —el Alto Mando de la Fuerza de Defensa— se opuso a su nombramiento, y tuvo que aceptar el de Leissner54 Conocemos el perfil de Kühlenthal por el interrogatorio de Walter a los Aliados, NA, HW 40/192. . Kühlenthal era el responsable de la captación de los espías para operar en Francia, Portugal, España, Gibraltar y el norte de África55 Los testimonios de los agentes alemanes al término de la guerra explican la estructura organizativa de la Abwehr en España. Un buen ejemplo es el informe de Friedhelm Baechle, operador de Radio de la Abwehr en Madrid, desde julio de 1940 hasta noviembre de 1944, interrogado el 31 de julio de 1945 en NA, HW40/192. . Por este motivo, relegó a Leissner en la organización a una mera figura decorativa, y acumuló un enorme poder en España, por el fuerte control que ejercieron sobre las diferentes secciones del país56 Testimonio de Walter, NA, HW 40/192. . El asistente y confidente de Kühlenthal era Knappe57 Interrogatorio de Kurrer del 27 de septiembre de 1945, NA, HW40/192. . Ambos estaban a cargo de todos los espías que eran reclutados en Madrid y para darles cobertura, Kühlenthal organizó un vasto sistema de información. La KO-Spanien estableció la misma estructura de tres secciones que la central de la Abwehr en Berlín: sección I (información), sección II (sabotaje) y sección III (contraespionaje y seguridad)58 Bassett 2005, 111. .
El Zentralbüro era la oficina central administrativa con sede en Madrid. La sección I (Ab-I), dedicada al espionaje, estuvo a cargo del teniente coronel Eberhard Kieckebusch y era la más grande e importante 59 Operaciones alemanas en España, realizadas por KO (Kriegsorganisation), NA, HW40/192. . En marzo de 1943 contaba con 63 oficiales, un número muy elevado comparado con los 34 de la sección II dedicada al sabotaje o los 43 de la sección III dedicada al contraespionaje60 Operaciones alemanas en España, realizadas por KO (Kriegsorganisation), NA, HW40/192. . Su objetivo era conseguir en España toda la información militar posible de los aliados y para cumplir su misión extendió sus sedes por todo el territorio, en ciudades como Sevilla, Huelva, Cádiz, Algeciras, San Sebastián y La Coruña, donde contaban con la sección I (información), y en Madrid, Barcelona, Tetuán, Ceuta, Melilla y Tánger, que disponían de las tres secciones, lo que indica la importancia del norte de África en la Inteligencia alemana61 Testimonio de Unterberg del 4 de agosto de 1945, NA, HW40/192. .
La sección I era responsable de la radio, telegrafía y las comunicaciones de criptografía 62 Grandío y Rodríguez González 2012, 220. . El set de radio se ubicaba en la embajada y el transmisor, en uno de sus anexos63 La relación entre la embajada alemana en Madrid y la Abwehr fue tensa por los recursos económicos y el número de agentes que se pusieron a disposición del servicio de inteligencia. Tampoco ayudó que parte de las instalaciones de la embajada fueran ocupadas por la Abwehr. En West (2002a: 116). . Hasta 1942 solo los operadores alemanes la usaban, pero a principios de ese año fue también utilizado por los técnicos de radio españoles de la fuerza naval. Así, existió una línea de teletipos desde Madrid a París y Berlín hasta 1943, año en que fue abandonada debido a los daños causados por los bombardeos aliados. Alrededor del 40 % de la información era de tipo administrativo, sobre la llegada y salida de personal, y el resto del tráfico trataba sobre los movimientos de barcos. Por este motivo, la Abwehr en Berlín consideraba la subsección Ab-I-Marine como la de mayor importancia dentro de la estructura del KO-Spanien64 Grandío y Rodríguez González 2012, 220. . También recogían información sobre las rutas aéreas en España65 Testimonio de Baechle del 24 de agosto de 1945, NA, HW40/192. .
Las secciones II y III estuvieron ubicadas en la madrileña calle Juan Bravo, cerca del parque de El Retiro 66 Ros Agudo 2002, 213. . La sección II estuvo dirigida por el capitán Hummel hasta 1944 y por su sucesor, el capitán Naumann67 Rodríguez González establece como jefes de la sección II a Krueger, Rudolph, Blaum y Schulz, en Grandío y Rodríguez González 2012, 222. En la documentación que he manejado tan solo constaban Hummel y Naumann. . Este departamento se dedicaba al sabotaje de los buques aliados en el estrecho y de las instalaciones militares británicas en el Peñón. Por otro lado, la sección III se dedicaba al contraespionaje de los servicios de inteligencia aliados que operaban en España68 Sede de las SS en España, NA, KV3/270. . Sus jefes, el teniente coronel Kurt von Rohrscheidt y Grobien, tenían como misión localizar a los principales espías británicos y estadounidenses en el país y para ello, colaboraron con el Alto Estado Mayor y con la Dirección General de Seguridad. Por este motivo, sería muy importante consultar las fuentes españolas para contrastar esta información.
Las autoridades españolas fueron más benevolentes con la Abwehr que con la RSHA de Himmler, porque la organización de Canaris era más antigua en España y menos violenta 69 Testimonio de Baechle, NA, HW40/192. . De esta manera, Rohrscheidt, uno de los jefes de la sección III, trabajó en colaboración con el teniente coronel Juste, quien ocupaba un alto cargo en el servicio de Inteligencia español. Durante el interrogatorio a Baechle, este señaló que era muy posible que Rohrscheidt facilitara a Juste sus espías y sus archivos después del término del conflicto.
La mayoría de los agentes trabajaban con cobertura comercial y protección diplomática; de hecho, muchos de ellos residían en los propios consulados si eran de dimensiones importantes. De esta forma, solo la organización en Madrid reunió a 87 espías con pasaporte diplomático 70 Operaciones alemanas en España, realizadas por KO (Kriegsorganisation), NA, HW40/192. . Dentro de la KO-Spanien existieron nueve büros71 La palabra Büro significa grupo para tareas especiales o sección. destinados a tareas específicas. De los nueve, dos de ellos se dedicaban a tareas en el estrecho: el Büro Recke estaba especializado en el Marruecos español y francés; por su parte, el Büro Bodden, con dos sedes en Algeciras (norte) y Ceuta (sur), controlaba la observación del tráfico marítimo en Gibraltar para enviarla a los submarinos alemanes de la zona72 La red de Büros, en Ros Agudo 2002, 214-217. .
Las sedes garantizaron a sus agentes bastante libertad para llevar a cabo sus tareas. Con todo, la ausencia de un control centralizado dio lugar a resultados poco satisfactorios. Por ejemplo, era corriente que los informes estableciesen que un barco de los aliados había llegado a Gibraltar y había partido poco tiempo después, pero la Inteligencia fallaba a la hora de describir sus actividades y de identificar los pasajeros a bordo. Ahora bien, a partir de la reorganización asumida por el agente Kurrer, Berlín empezó a obtener en detalle información sobre las figuras de relevancia entre el bando aliado que llegaban o dejaban España, sobre el movimiento de las tropas y el número de sus efectivos, sus destinos probables, así como el tipo de armas y suministros que eran enviados al ejército británico en el este del Mediterráneo 73 Interrogatorio del agente Kurrer del 27 de septiembre de 1945, NA, HW40/192. .
La documentación británica clarifica la colaboración hispano-alemana en materia de inteligencia. Según sus informes, los servicios españoles funcionaban de manera muy deficiente, debido a la falta de recursos y de una organización adecuada, lo que facilitó a los alemanes tomar el control, con la ayuda de dinero, técnica y espías especializados. Gran Bretaña conocía la colaboración entre los servicios alemanes y el Alto Estado Mayor (AEM) español, dirigido por Arsenio Martínez Campos; de hecho, contaban con pruebas de la existencia de un acuerdo tácito para facilitar a la Inteligencia alemana toda la documentación de cualquier valor que recibían los servicios españoles 74 Sede de las SS en España, NA, KV3-270. . Kühlenthal recibía los informes cuando visitaba a los jefes de la tercera sección del AEM, varias veces por semana, en el edificio de la Presidencia en el paseo de la Castellana en Madrid. Esta colaboración no se limitaba solo a transmitir información, sino que el AEM facilitó la entrada a los agentes alemanes y existió una comunicación fluida entre ambas organizaciones a cambio de sobornos75 Sede de las SS en España, NA, KV3-270. Informe fechado el 21 de enero de 1943. . Así, Alemania ordenó a algunos de sus agentes en América que entregasen sus informes en los centros diplomáticos españoles, para que desde ellos se enviaran a España a través del Ministerio de Asuntos Exteriores con dirección al Alto Estado Mayor.
La entente hispano-alemana en inteligencia: Francia como eje de colaboración
⌅Un claro ejemplo de la colaboración entre el AEM y la Inteligencia nazi tuvo lugar en Francia. La Inteligencia española asignó en París, como agente en contacto con los servicios alemanes, al marqués de Villalobar, quien transmitía a la Abwehr de la sede de Saint Germain toda la información recibida desde España y, a cambio, enviaba a Madrid todo lo que recibía de los alemanes. A través de este contacto, la información que los servicios españoles obtenían en Marruecos era remitida al París ocupado, debido a la importancia que esta zona tenía para los alemanes. Para contrarrestar la situación, los británicos querían utilizar la amistad de Villalobar con Julio Vais, espía de Gran Bretaña, para conseguir que el marqués se convirtiera en doble agente 76 Sede de las SS en España, NA, KV3-270. .
La documentación británica indica una íntima colaboración entre la policía española y la Gestapo. El servicio de Inteligencia de la policía española estuvo dirigido por el teniente coronel Cores, quien al mismo tiempo era el jefe de la sección segunda del Estado Mayor del Ejército, organismo encargado de las actividades de contraespionaje. Esta sección estaba al tanto de las actividades de Pedro Urraca Rendueles, agregado de Policía de la Embajada española en París, quien se dedicó a la persecución de espías británicos y gaullistas en el país y contó, entre sus más destacados colaboradores, con Antonio Fernández Serrando y Juan Macías Surralles, que actuaban activamente con la Gestapo en la capital. Ambos utilizaron su cobertura como refugiados españoles y su pasado en la militancia de izquierda para pasar inadvertidos en la resistencia francesa 77 Sede de las SS en España, NA, KV3-270. .
La documentación estadounidense aporta más información sobre Urraca al señalar que era la segunda persona en importancia de Falange en París 78 National Archives and Records Administration, Washington D. C. (NARA), HS/CSG-2375 Security Information. Central Intelligence Agency. Paper Mills and Fabrication. , encargado de la supervisión de las actividades de los comunistas españoles en Francia. Urraca era un hombre de confianza de Lequerica, embajador español en Francia que tenía una buena conexión con el régimen de Vichy. Urraca, desde finales de 1943, trabajó en red con otros oficiales de la SD alemana ―Knochen, Keller y Laisch― y de la Abwehr. Para ello, fue autorizado por el Gobierno de Franco para intercambiar la información sobre las actividades de los comunistas en Francia con el material que tenía a su disposición la inteligencia nazi79 NARA, RG 65 file 56014, Section 001, Andreas Folmer. .
La detención de Pilar Lubián en Marsella el 9 de diciembre de 1940 por la Gestapo fue una de las operaciones más exitosas de la red hispano-alemana en Francia. Lubián en su declaración a Victor Druillet, Inspector de Policía de Marsella, reconoció haber sido secretaria particular desde 1936 de Méndez-Aspe 80 Méndez-Aspe en su posición como director general del Tesoro estuvo a cargo de las operaciones de traslado del Oro de Moscú a la Unión Soviética. En el exilio francés se encargó de la gestión de fondos para el Servicio de Evacuación de Refugiados Españoles (SERE). , ministro de Hacienda y Economía, y una de las amistades más estrechas del presidente Negrín. A partir del 12 de junio de 1940, con la ocupación alemana, Negrín, Casares Quiroga y Méndez-Aspe, entre otras figuras republicanas, escaparon a Londres, pero Lubián permaneció en Francia gracias al dinero que le dejó Méndez-Aspe (42.000 francos) con los que tenía previsto embarcar para Argentina81 Declaración de Pilar Lubián ante el inspector Víctor Druillet, 15 de diciembre de 1940, Archivo General de la Administración, Alcalá de Henares, Madrid (AGA), Fondo Movimiento Nacional, Delegación Nacional del Servicio Exterior, IDD (09)017.012, caja 51/20947. .
Pedro Urraca realizó un informe de la detención de Pilar Lubián en el que reconocía que la operación policial fue llevada a cabo por la Gestapo con la ayuda de los servicios secretos españoles e italianos. Para ello, utilizaron la estructura de información de Falange Exterior en Francia. En concreto, dos agentes participaron como informantes: el español Luis Alfaro y el italiano Luigi Giamoni, una importante evidencia de la colaboración entre los servicios de inteligencia del Eje en la Francia ocupada 82 AGA, Fondo Movimiento Nacional, Delegación Nacional del Servicio Exterior, IDD (09)017.012, caja 51/20947. . Asimismo, esta cooperación no se produjo exclusivamente en este país como demuestra la red TO tejida a través del dinero alemán y japonés, en colaboración con los servicios secretos españoles a través del agente Alcázar de Velasco, para informar sobre la situación en Gran Bretaña y Estados Unidos83 En este caso la organización TO fue localizada pronto por el MI5 y fue utilizada para enviar informes falsos a la Abwehr desde septiembre de 1940. Smyth 1989, 347-350; 1991, 120-132. .
Volviendo a Francia, el informe de Urraca indica que el arresto de Pilar Lubián provocó una cascada de detenciones de importantes republicanos españoles como Luis Nicolau D´Olwer 84 Antiguo ministro de Economía (1931) y gobernador del Banco de España (1936-38). y Manuel Portela Valladares; comunistas pertenecientes a los comités españoles de Perpignan, Burdeos, Lyon y París; e integrantes del Partido Popular francés de Jacques Doriot. Urraca, en relación con este último partido, reconoce que Pilar obtenía informaciones para su servicio secreto, lo que pone de manifiesto que pudo ser una informadora forzada o voluntaria para desarticular los elementos republicanos y comunistas en el exilio francés. De hecho, la filtración de Lubián explica la lucha de poder de la JARE (Junta de Asistencia a los Republicanos Españoles), controlada por Indalecio Prieto, contra el SERE (Servicio de Evacuación de Refugiados Españoles), cercano a Negrín, para controlar los recursos financieros de la República, puesto que D´Olwer y Portela Valladares eran miembros del SERE.
En total 200 detenidos, de los cuales 100 eran españoles, fueron encarcelados a raíz del testimonio de Pilar Lubián. Esta información confirma la coordinación entre la Gestapo, la embajada española en París y Falange Exterior; de hecho, Urraca confirma en su informe cómo
… la Policía alemana insiste en que nos dará relación exacta de todos los detenidos (…). Sin embargo, la mayoría irán a campos de concentración y, más tarde, serán destinados a Alemania, para trabajar en diferentes industrias, fábricas, o simplemente agrupados en campos diversos.
Esta documentación abre las puertas a un nuevo campo de estudio para los historiadores a fin de conocer el modus operandi de la red de inteligencia española en el exterior 85 Informe de Pedro Urraca sobre la detención de Pilar Lubián, 9 de diciembre de 1940, AGA, Fondo Movimiento Nacional, Delegación Nacional del Servicio Exterior, IDD (09) 017.012, caja 51, 20947. .
Los británicos, a través de Bletchley Park, estaban al tanto de los españoles que colaboraban con los alemanes en Francia, como es el caso del coronel Antonio Barroso. Este militar ostentó el cargo de jefe de operaciones en el Estado Mayor español en noviembre de 1940, lo que le permitió asesorar a Alemania en la operación Felix-Isabella, que pretendía la toma de Gibraltar, entre enero y febrero de 1941 86 Wingeate 1982, 380 . Aparte de este puesto, desempeñó un papel estratégico como agregado militar español en París transmitiendo la información militar que recogía del régimen de Vichy gracias a su cobertura como diplomático en los círculos oficiales. En su cargo en la embajada, Barroso trabajó para los alemanes en la cuestión de los republicanos españoles residentes en Francia hasta septiembre de 1942, momento en que perdió su puesto por los informes negativos de Urraca que le señalaron como colaborador de británicos y comunistas, lo que parece ser más bien en realidad una lucha de poder entre los dos agentes españoles de la sede parisina.
Otro importante colaborador fue Velilla, jefe de la Falange Exterior en París, quien denunciaba a los franceses que consideraba sospechosos por su anglofilia. El exministro español Felipe Rodes viajaba regularmente a París, Madrid y Barcelona y aparece en los documentos como colaborador de la Gestapo. Gran Bretaña lo consideraba uno de los espías más peligrosos porque en los círculos oficiales proclamaba su anglofilia, pero en realidad entregaba informes a los oficiales alemanes de contraespionaje en el número 33 de la calle Marboeuf. El teniente coronel Arsenio F. Serrano se convirtió en un agente muy útil para los alemanes porque les filtró toda la información que su compañero, el general Martín Alonso, le suministró desde el Ministerio del Ejército, aprovechando sus habituales viajes a la capital francesa 87 Sede de las SS en España, NA, KV3-270. El General Martín Alonso era un militar formado en Marruecos y amigo leal de Franco. El 18 de julio de 1936 promovió el golpe militar en La Coruña y llegó a ser jefe de su Casa Militar. Esta penetración de la Abwehr, hacia una de las personas de confianza de Franco, indica el grado de infiltración que la Alemania nazi llegó a tener de las instituciones españolas, en especial de su ejército. . En definitiva, la policía secreta española tuvo lazos estrechos con la inteligencia alemana. Así, Falange Exterior envió informes regulares a la Abwehr a través de Carlos Pereyra, el agente de enlace entre las dos organizaciones que actuó a través de su cobertura como miembro de la industria cinematográfica mexicana residente en Madrid88 Testimonio de Amende, agente de la Abwehr, NA, HW40/192. .
Estas evidencias demuestran que Falange Exterior no estaba a cargo solo de “impulsar buena parte de la tarea de propaganda” 89 González Calleja 2014, 121. del régimen en el extranjero. La vinculación con el Partido Fascista italiano y el partido nazi fue “una constante en su trayectoria”90 González Calleja 2014, 122. y, por este motivo, el régimen de Franco colaboró con el Eje para desmantelar el exilio republicano en Francia y evitar cualquier disidencia interna que pusiera en riesgo su supervivencia.
Nos informa que en Burgos se está ajustando una escuela de aprendizaje de espionaje al servicio de Falange que empieza a actuar con gran actividad, saliendo para París y Alemania Occidental gran número de elementos perfectamente preparados, con el propósito de infiltrarse en los medios españoles. El que figura como jefe de esta organización en París y Alemania es el capitán Espinosa (…) se nos informa que equipos de estos cuadros están tomando posiciones en diversas fronteras, especialmente en la francesa y la portuguesa 91 Archivo Histórico Nacional, Madrid (AHN), Diversos-Martínez-Barrio, número 14, exp. 3. 31 de enero de 1957. .
El ejemplo de la embajada española en París ya no deja “razones para sospechar que sus actividades sobrepasaron en ocasiones la función meramente propagandística y social para inmiscuirse en los asuntos internos de las naciones” 92 González Calleja 2014, 129. , sino que pone de manifiesto la colaboración en aspectos policiales y de inteligencia entre Falange Exterior, la embajada y el personal consular con la inteligencia nazi y la Italia fascista. En realidad, la organización falangista estuvo controlada en su etapa más favorable al Eje, desde agosto de 1941 hasta el 11 de noviembre de 1942, por Ximénez de Sandoval, hombre fiel de Serrano Suñer93 González Calleja 2014, 132. . Sin embargo, el triunfo aliado en la operación Antorcha provocó su sustitución por Fernando María Castiella, miembro de Acción Católica y un militante más adecuado para el nuevo contexto surgido tras la operación, que exigía a Franco reducir paulatinamente las simpatías hacia el Eje.
Los testimonios de los agentes capturados por los Aliados proporcionaron los nombres de súbditos españoles sospechosos de haber trabajado para la SD o la Abwehr 94 Operaciones alemanas en España, realizadas por KO (Kriegsorganisation), NA, HW40/192. West 2022, 163. . Entre otros conviene destacar a Alfonso Agullo, secretario de un almirante en el Ministerio de Marina, quien facilitó documentos a Leissner en Madrid, lo que indica el grado de infiltración de los alemanes en puestos relevantes de las Fuerzas Armadas. Ángel Alcázar de Velasco trabajó activamente en España para la Abwehr desde el principio de la guerra, reclutando espías junto con Kühlenthal hasta comienzos de 1944. Alcázar era agregado de prensa en la embajada española en Londres desde enero de 1941 y fue identificado por el MI5 al poco de llegar a Londres por sus actividades de espionaje. En agosto de 1944 fue ayudado por el agente Oberbeil de la Abwehr para evitar ser arrestado. Oberbeil se hizo cargo de Alcázar en Hendaya, donde había sido traído por Furch, jefe de la Abwehr en San Sebastián. Desde allí, le acompañó hasta Múnich invitado por el Gobierno alemán donde recibió 600 marcos mensuales en recompensa por sus servicios95 Operaciones alemanas en España, realizadas por KO (Kriegsorganisation), NA, HW40/192. .
Operaciones de la Abwehr en Barcelona para el control de la frontera
⌅La sede de inteligencia alemana en Barcelona se centró en organizar operaciones en el Marruecos francés y para ello, infiltraron agentes en Orán y Argelia 96 West 2022a, 179. . Estas operaciones comenzaron después de la ocupación alemana del sur de Francia en noviembre de 1942, cuando un comando alemán fue enviado a la frontera por la Oficina Central de Seguridad del Reich (RSHA). Este grupo estuvo formado por veinticinco espías y localizado en la zona de Argeles sur Mer y Lourdes, aunque pronto se extendió al área de Foix. A mediados de 1943 existían ya diez grupos de espías instalados en tres zonas del sur de Francia: Burdeos en el oeste (Oloron, Argeles Gazos, Hendaya), Toulouse en el centro (Aix les Thermes, Font Romeau, Bourg Madame) y Montpellier en el este (Perpignan, Cerbere, Collioure, Le Boulou, Le Perthus)97 Testimonio de Gabriel Roessl, NA, HW40/192. .
Le Perthus llegó a ser el más importante punto de control de la frontera en el lado del Pirineo oriental. Por este motivo, los agentes alemanes se establecieron en el hotel Philippe V para controlar la frontera y, sobre todo, organizar el traslado de los agentes desde Francia hacia España. El agente Roessl estuvo a cargo del grupo de Le Perthus desde diciembre de 1942 hasta su disolución en agosto de 1944. Muy pronto coordinó sus actividades en la frontera con la sección de la Abwehr en Barcelona. El origen de esta relación tuvo lugar cuando el mayor Taboschat, jefe del espionaje alemán en Barcelona, viajó a la frontera junto con Koepke, alias “Pedro”, su reclutador de agentes. Allí se reunieron los tres y acordaron que Roessl estaría a cargo de introducir y formar espías en España.
El mayor Taboschat, alias “don Pablo”, colaboró activamente con la policía española cuando consiguió introducir un espía en el consulado británico en Barcelona que le informaba sobre la red de los Aliados y que no dudó en compartir con los servicios de seguridad españoles. El reclutamiento y entrenamiento de los espías en Francia era dirigido por dos agentes, Doerner y Koepke, quienes cruzaron la frontera con el país regularmente cada diez días durante el período entre diciembre de 1942 y agosto de 1944. El área de reclutamiento de Doerner era Marsella 98 Marsella fue uno de los centros de la inteligencia franquista desde octubre de 1936. Tanto el Servicio de Información del Nordeste de España (SIFNE) como el Servicio de Información Militar (SIM) establecieron en la ciudad una sede de inteligencia bajo cobertura de instituciones humanitarias. En Rousselot 2025, 13. , en el sur de Francia; mientras que Koepke viajaba regularmente a París. Ambos permanecían en Francia por períodos cortos de tiempo para seleccionar espías franceses o españoles. El grupo mayoritario estaba constituido por oficiales franceses desmovilizados, que tenían el perfil adecuado para ser enviados al norte de África o Inglaterra debido a su experiencia en estos países. Los espías españoles eran en su mayoría miembros de las fuerzas republicanas que habían huido a Francia después de la Guerra Civil y, quienes estaban dispuestos a servir a la Abwehr como una manera de retornar a casa. Al principio solo fueron aceptados agentes con entrenamiento de radio, pero más tarde esta cualificación se relajó. En definitiva, se estima que entre cien y ciento cincuenta espías fueron captados por la Abwehr para operar en España99 Testimonio de Gabriel Roessl, NA, HW40/192. .
El método para cruzar la frontera era el siguiente: en primer lugar, los agentes eran trasladados a España por Doerner o Koepke en sus coches. A la llegada a Le Perthus informaban a Roessl en el Hotel Philippe V y este procedía a dejarles pasar. En la frontera existía un acuerdo con las autoridades españolas para que no preguntaran y les dejaran circular hasta Figueras. Allí el espía se encontraba con “Enrique”, agente alemán con quien viajaba hacia Barcelona. A su llegada eran llevados a la sede de la Abwehr, donde no se les dejaba salir hasta que el entrenamiento hubiera terminado. Todos los espías eran formados individualmente en un apartamento de Barcelona por un instructor. Durante el proceso el secretismo era mayúsculo, puesto que los agentes no podían abandonar la sede y conocer a otro integrante de la organización que no fuera su instructor. El entrenamiento consistía la utilización de la radio, los códigos y la tinta secreta. Por otro lado, la mayoría de los agentes enviados al norte de África o a Gran Bretaña eran trasportados como miembros de la tripulación en avión o en barcos mercantes españoles en cooperación con el servicio de Inteligencia español; de hecho, algunos eran enviados a Portugal con papeles legales proveídos por el AEM 100 Testimonio de Gabriel Roessl, NA, HW40/192. .
La mayoría de los espías estuvieron involucrados en actividades comerciales como cobertura de sus actividades de espionaje. Un buen ejemplo de ello fue el propio Taboschat, quien adquirió suficiente capital para abrir una fábrica de corcho en Figueras, a mediados de 1943, aunque el negocio más rentable consistía en comprar coches en Francia para ser vendidos en España. Taboschat hacía frecuentes visitas los fines de semana a Molins, un español que vivía en el boulevard Clemenceau en Perpignan, desde donde volvía con un nuevo coche que utilizaban posteriormente Doerner y Koepke para traer espías a España. Los miembros de la sección de Barcelona llegaron a obtener una posición tan lucrativa en distintos negocios comerciales, que la mayoría permanecieron en España una vez terminada la contienda 101 Testimonio de Gabriel Roessl, NA, HW40/192. .
La Abwehr en Barcelona cooperó con el servicio de Inteligencia español. En su testimonio aparecen los vínculos con el comandante Chamorro, oficial de contraespionaje y el comandante Carlos Maristany, oficial de inteligencia. Ambos pertenecían a la sección IV de Barcelona y, por ello, suministraban toda la información que les solicitaba la Abwehr; trabajaban en connivencia para traer a los espías desde Francia e incluso ofrecían los servicios de sus propios espías y colaboradores, aunque estas acciones eran raramente aceptadas por la organización, ya que se consideraba a los espías españoles de dudosa calidad y altamente corruptos 102 Operaciones alemanas en España, realizadas por KO (Kriegsorganisation), NA, HW40/192. .
Una buena demostración de la colaboración que existía entre la sección de la Abwehr de Barcelona y la Inteligencia española, se corresponde con el siguiente suceso: en una ocasión, Taboschat recibió el chivatazo de Maristany de que había llegado a su oficina un cuestionario del MI6 en el que se solicitaba información sobre las actividades que el primero estaba realizando en la ciudad condal. Lejos de preocuparse por este requerimiento, Taboschat no tuvo ningún escrúpulo en redactar él mismo el documento, presentándose en él como un inocente hombre de negocios sin la fluidez necesaria en castellano para desarrollar operaciones de espionaje 103 Testimonio de Gabriel Roessl, NA, HW40/192. . Maristany transmitió esta información a los británicos y en retorno por esta ayuda, los alemanes rindieron considerable asistencia a la Inteligencia española. Un ejemplo de ello es que facilitaron al Gobierno de Franco una valiosa información sobre los emigrados españoles republicanos en los círculos de París, que llevó al arresto de varios de sus líderes.
En Barcelona no solo operó la Abwehr, sino también existieron actividades de la RSHA de Himmler. De esta forma, algunos representantes de la Gestapo y del SD fueron enviados a España en 1940, bajo cobertura diplomática y comercial para llevar a cabo actividades de espionaje político y militar. Su líder en España era Winzer, comandante de las SS y agregado de la policía alemana en Madrid. Mientras que sus representantes en el consulado alemán de Barcelona fueron el oficial SS Ernst Hammes y los oficiales Anton Bock y Johan Hamfler, quienes informaban personalmente a Kaltenbrunner. Una de las actividades fundamentales de la RSHA en Barcelona fue ejecutada por el comercial Hermann Schusser quien, bajo la cobertura de compra de productos para Alemania, era en realidad un agente del RSHA enviado por el General de las SS Berger para la compra de moneda extranjera y la gestión de algunas de las propiedades privadas de Himmler en España. Así, un mensajero especial de Berlín llegaba a la sede de la Abwehr en Cerbere (Francia) cada dos semanas para dar instrucciones a Schusser. Con ello, gracias a sus servicios prestados, pudo traer a su familia a España y vivir en una villa en Barcelona una vez terminada la guerra 104 Testimonio de Gabriel Roessl, NA, HW40/192. .
El declive de la colaboración hispano-alemana en inteligencia
⌅La crisis definitiva en la relación entre la Abwehr y los círculos de oficiales españoles se sitúa en enero de 1944 105 Sede de las SS en España, NA, KV3-270. Hinsley 1981, 721. Smyth 1991, 119. Erskine 1997, 122. . El embargo aliado de las exportaciones de petróleo a España fue suficiente para forzar a Franco a la firma del acuerdo secreto con los Aliados del 2 de mayo de 1944. Este acuerdo obligó a Franco a cerrar el consulado alemán en Tánger, el cese del envío de minerales españoles a Alemania, la retirada de la División Azul y la expulsión de los espías alemanes de España. Franco, a cambio del petróleo americano, se comprometió a abstenerse de facilitar cualquier información de inteligencia a los alemanes. Un aspecto que, sin embargo, se incumpliría en no pocas ocasiones, evidenciando la fortaleza de los vínculos creados en los años anteriores106 Wingate 1982, 286. .
El embajador Hoare entregó al Gobierno español una lista de espías alemanes y protestó durante todo el resto del año 1944 para que fueran deportados 107 Collado Seidel 1992, 447. Preston 2015, 346. West 2022b, 184. . En este contexto, España deportó a 41 agentes de la Abwehr, pero ante las protestas del Gobierno alemán, permitió que en su lugar 149 agentes de la SD reemplazasen a los deportados108 NARA, RG 65 file 56014, Section 001, Andreas Folmer. Erskine 1997, 122. . Estas evidencias demuestran dos aspectos: uno, el declive de la inteligencia del estado alemán de la Abwehr en beneficio de la inteligencia del partido (SD) y dos, que puestos de observación alemanes en el estrecho y las estaciones de radio continuaron en funcionamiento109 Kimball 1984, 725-726, 728, 751. Cadogan 622-623. Hoare 262-268. Thomás 2011, 67-125. .
El intento de asesinato de Hitler del 20 de julio de 1944 propició una reorganización de la Abwehr que supuso su anexión dentro de la RSHA. La absorción de la inteligencia del ejército por el partido se completaba. Como resultado, Walter Schellenberg, jefe de información y contraespionaje alemán (SD-VI - RSHA), bajo las órdenes de Himmler, envío al teniente coronel Kleynstubber a España para sustituir a Leissner por su desconfianza en la Abwehr. Este nombramiento no pudo evitar el declive alemán en la guerra y, por ello, el 4 de mayo de 1945 los oficiales alemanes que trabajaban en la embajada de Madrid recibieron instrucciones de eliminar todos los documentos, aunque los nazis planeaban establecer redes de permanencia en España 110 Las redes tendrían el doble cometido de ocultar el patrimonio nazi (operación Refugio Seguro), proteger la repatriación a Alemania de los espías, y de acoger a los nazis que pudieran llegar a España al término de la guerra. En Messenger 2018, 97. . Al mismo tiempo, la Office of Strategic Services (OSS) americana incrementó sus efectivos en Madrid para conseguir la penetración en la embajada alemana antes del colapso y preparar los interrogatorios a los oficiales y agentes alemanes que se rindieran, quienes revelaron la interesante información que hoy en día tenemos el privilegio de leer.
Conclusiones
⌅En la actualidad existe un consenso historiográfico sobre la influencia de la tecnología de desciframiento de códigos en la guerra. Junto a este factor, que indudablemente contribuyó en la causa aliada, debemos considerar el esfuerzo logístico que implicó la creación de la red de campos de prisioneros alemanes establecidos por los Aliados durante el conflicto. Como resultado, los 5.000 informes obtenidos a través de los interrogatorios constituyen una fuente valiosa para conocer el régimen nazi y sus actividades en España. Por este motivo, aunque las condiciones intimidatorias hacia los prisioneros no nos permiten validar todos los datos que desvelaron, sí debemos considerarlos cuanto menos verosímiles, porque los propios Aliados utilizaron esta información de inteligencia en su avance por Europa. Resta contrastarlos y reevaluarlos con la documentación española que se haya podido conservar.
La mayor parte de los historiadores han centrado sus estudios hasta ahora en el análisis de las operaciones del ejército (Abwehr). En cambio, un estudio en profundidad de un servicio de inteligencia moderno, como es el alemán, exige prestar atención a otras instituciones que no solo ejecutaron prácticas de espionaje, sino también otra serie de tareas esenciales, como la elaboración de informes para el Alto mando militar, para el partido nazi y para el círculo cercano a Hitler. Esto abre nuevos cauces en las futuras investigaciones que deberán incorporar el análisis generado por todos los servicios de información alemanes para obtener una visión global del período.
La competencia entre los servicios secretos del partido (RSHA) y los del ejército (Abwehr) también tuvo su escenificación en España. Esta pugna perjudicó el esfuerzo de guerra alemán y al final, la Abwehr acabó siendo absorbida por el partido, pero, pese a ello, este proceso de fagocitación llegó tarde, porque en 1944 Alemania se encontraba en claro declive militar. Algunos historiadores cuestionan la eficacia de las operaciones del SD-Amt VI en los países ocupados por los nazis. Esta contribución limitada puede también constatarse en el caso de España, puesto que los servicios secretos británicos conocían sus actividades desde agosto de 1941.
Los interrogatorios, muy centrados también en la estructura interna de la Abwehr, señalan a Erich Kühlenthal como el agente principal de esta organización, gracias a sus contactos con el Alto Estado Mayor español. De las distintas sedes con las que contó, destaca la actividad desarrollada en Madrid, sede central que enviaba la información recogida hacia Berlín; Barcelona, que controlaba la frontera francesa; y, por último, el norte de África, un centro neurálgico clave en la estrategia alemana, a juzgar por la presencia de dos Büros específicos para controlar el estrecho.
Otro de los aspectos en los que el artículo centra su análisis es en el estudio de caso representado por la ocupación francesa para poner de relieve la colaboración policial y de inteligencia entre Falange Exterior, la embajada y el personal consular con la inteligencia nazi y la Italia fascista en la ejecución de operaciones de inteligencia favorables a los intereses del Eje que garantizasen, a su vez, la supervivencia de Franco. Este objetivo último fue una prioridad del régimen, que supo valerse de los agentes de Falange Exterior, incluso bastantes años después de la finalización de la Segunda Guerra Mundial, en un contexto de Guerra Fría.
Por último, en cuanto a la colaboración hispano-alemana, esta dio resultados bastante dispares. Si bien el funcionamiento de la red de radio nazi, permitido por el servicio de inteligencia español, no siempre fue perfecto en sus transmisiones hacia Berlín, París, Marsella o Roma, lo que perjudicó la toma de decisiones en operaciones importantes, como Antorcha. Por su parte, la sede de la Abwehr en Barcelona, que cooperó con el servicio de Inteligencia español, logró reducir la influencia de los servicios secretos británicos en la zona.
Declaración de conflicto de intereses
⌅El autor declara que no tiene intereses económicos ni relaciones personales que pudieran haber influido en este artículo.
Fuentes de financiación
⌅El presente artículo se ha realizado en el marco del Proyecto “Fronteras (in)visibles: información, inteligencia y redes clandestinas en espacios fronterizos (España, 1936-1950) (FIVE)”, código PID2024-156401NB-I00, financiado por la Agencia Estatal de Investigación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, MICIU/AEI/10.13039/501100011033/FEDER, UE.
Declaración de contribución de autoría
⌅Conceptualización, análisis formal, investigación, metodología, administración de proyecto, redacción.