Hispania. Revista Española de Historia 85 (279)
enero-abril 2025, 1329
ISSN-L: 0018-2141, eISSN: 1988-8368
https://doi.org/10.3989/hispania.2025.1329

RESEÑAS

MARTÍN MARCOS, David. 2023. People of the Iberian Borderlands: Community and Conflict between Spain and Portugal, 1640-1715. Routledge. 278 págs. ISBN: 978-0-367-75820-2.

Irene Vicente-Martín

Universidad de Salamanca

https://orcid.org/0000-0002-0075-0966

People of the Iberian Borderlands de David Martín Marcos (Routledge, 2023) es una obra imprescindible para repensar las fronteras —y la performatividad de sus habitantes— en el periodo moderno. Con su investigación, el autor no solo contribuye a redefinir el paradigma interpretativo de estos espacios e individuos, considerados liminales por las teorías históricas asociadas al surgimiento y funcionamiento del Estado nación en el periodo moderno, sino que también ilumina las complejas y cambiantes dinámicas sociopolíticas que caracterizaron las relaciones entre las comunidades fronterizas de España y Portugal, tanto con sus respectivos centros de poder como entre sí.

El caso de estudio elegido, La Raya y, más específicamente, los rayanos, no es casual. Esta frontera, popularmente conocida como una de las más tempranas y estables históricamente, se convirtió durante la segunda mitad del siglo XVII en epicentro de una guerra: la Guerra de Restauración portuguesa (1640-1668). El conflicto, de acuerdo al argumento central del libro, no solo enfrentó a las monarquías centralizadas de Madrid y Lisboa, sino que transformó profundamente la vida de los habitantes de la región limítrofe entre ambas. Estos, los rayanos, hasta entonces organizados en torno a acuerdos locales, redes vecinales, e intercambios transfronterizos, vieron amenazadas —y a veces, interrumpidas— sus actividades cotidianas, teniendo que organizarse comunitariamente para defenderlas en un entorno de creciente militarización y tensiones bélicas. Esta defensa proactiva y marcadamente local, que encontró su espacio en un contexto de guerra, demuestra, según el autor, tres aspectos fundamentales: primero, la importancia de la performatividad de los habitantes liminales o periféricos en el desarrollo de los grandes eventos históricos; segundo, la existencia de una interacción con las instituciones del Estado Moderno de una forma tan directa y significativa como cualquier otra comunidad; y tercero, que estas acciones contribuyeron de manera decisiva a la estabilidad de la Raya, contribuyendo a la definición de soberanías y consolidando un modelo de coexistencia que trascendió el conflicto y perduró más allá de él.

El libro está dividido en tres partes —y once capítulos— que, aprovechando la evolución cronológica de la guerra, abordan temáticamente los espacios simbólicos afectados por el conflicto y articulados por los rayanos en defensa de su comunidad y cotidianeidad. Con un estilo extraordinariamente erudito, producto de un profundo conocimiento de la región y del manejo exhaustivo de vasto corpus documental (extraído de archivos nacionales y municipales de España, Portugal e Italia), el autor desentraña las prácticas que redefinieron las experiencias fronterizas durante el periodo y muestra cómo estas contribuyeron a consolidar la frontera en un contexto de guerra.

La primera parte, “Communities between two Communities”, sirve como marco contextual y teórico del estudio, donde el autor expone los estereotipos históricos e historiográficos aplicados a los rayanos y anuncia la oportunidad que ofrece el conflicto hispano-portugués para desarticularlos. Así, en el primer capítulo, “The Portuguese of Castile, the Castilians of Portugal”, se analiza la inaplicabilidad de las regulaciones sobre extranjeros en la frontera, debido a la movilidad cotidiana de personas y a la dificultad de definir claramente quién era tal. Esta inaplicabilidad —y su más inmediata consecuencia, la falta de control real— fomentó la percepción de La Raya como un espacio marginado y ajeno a las normas, tema que el autor desarrolla en el capítulo siguiente, “The Unrepresented”. En él, Martín Marcos argumenta que la ausencia de un control efectivo alimentó la percepción de este espacio como un lugar marginado a incontrolable, percepción hábilmente explotada por las comunidades locales para preservar su autogobierno. Los dos capítulos que cierran este apartado presentan dos casos de estudio sobre el choque entre la autonomía local y la nueva autoridad real, desplegada con intensidad tras el inicio de la guerra en 1640. En el tercer capítulo, “Refugee and Destruction”, se analiza cómo en el valle de Salas (hoy en la frontera galaico-portuguesa) , los habitantes de dicha comunidad, no sin dificultades, se vieron obligados a adscribirse a Portugal o a Castilla; mientras que en el capítulo 4, “Contraband: Modus Vivendi”, el autor explora cómo, en Corte do Pinto (Beja), la presencia reforzada del poder real generó nuevas oportunidades, destacando el contrabando —basado en redes mercantiles transfronterizas ya existentes— como la práctica más rentable en el nuevo contexto bélico.

La segunda parte del libro, “War and the polities of daily life”, desarrolla el argumento central de la investigación y expone, a través de distintos casos de estudio, las prácticas rayanas —principalmente diplomáticas, militares y económicas— desplegadas durante la guerra, demostrando cómo estas definieron el conflicto. Dichas prácticas no fueron una mera respuesta de resistencia frente a las normativas monárquicas, sino que, como se teoriza en el capítulo quinto “On local truces”, emergieron porque la guerra permeó en las vidas cotidianas y abrió nuevos escenarios de oportunidades que los rayanos supieron aprovechar. El capítulo 6, “A Grand Yet Local Peace”, analiza la diplomacia desde la periferia, enfocándose en los pactos de no agresión acordados entre los vecinos de Nieva (España) y Além do Guadiana (Portugal). Estos pactos, sustentados en lazos familiares y en la necesidad compartida de pastos para actividades pecuarias, son interpretados por el autor como un ejemplo de cómo la paz podía construirse desde abajo y desde la periferia, lejos del control central de las monarquías. El capítulo 7, “A Wolflike Urge”, uno de los más ricos y reflexivos del libro, demuestra que las autoridades monárquicas veían con recelo la resolución local de los conflictos. Sin embargo, los rayanos desarrollaron estrategias para “llevar la guerra lo más lejos posible”; ya fuera oponiéndose firmemente a las tropas monárquicas desplegadas en sus comunidades, o participando en saqueos transfronterizos lanzados desde otras jurisdicciones. Estas acciones no solo evitaban repercusiones legales directas, sino que también buscaban corregir los desvíos que podían alterar la estabilidad de la frontera. Finalmente, el capítulo 8, “A Rayano Perspective on Borderland Custom Houses”, aborda la dimensión económica de las prácticas rayanas, centrándose en las alfândegas y aduanas como instituciones clave para el entendimiento transfronterizo. Si bien muchas fueron destruidas por su asociación con el control monárquico, el autor argumenta que estas instituciones representaban espacios de neutralidad que facilitaban el comercio y ofrecían un marco para la cooperación entre comunidades vecinas.

En la tercera y última parte, “A Peace Along the Raya”, contribuye con una idea central sobre la continuidad y estabilidad de la frontera a largo plazo, enunciándola como un “espacio fosilizado” (p. 177) derivado no tanto del estatismo impuesto por el Tratado de Lisboa, sino más bien, por la capacidad de los rayanos de afirmarse durante y después de la guerra. En el capítulo 9, “Restored Sovereignties”, el autor expone cómo la falta de signos de disidencia tras el conflicto no derivó de una aceptación unánime del Tratado, sino más bien, de que La Raya no tenía tanta conexión política como se le adscribe historiográficamente. La guerra había decidido quién debía ocupar el trono de Lisboa, y las fronteras, dada esta motivación, no se calmaron por la “independencia”, sino por el fin un conflicto alterador de su vida cotidiana. En el capítulo 10, “At the Back of the World”, el análisis se centra en la despoblación y los costos derivados de la militarización de la frontera dado el miedo de las autoridades a un nuevo enfrentamiento. La negligencia de las monarquías, materializada en el abandono de fuertes, el impago de tropas, o las inversiones que quedaban sin rentabilizar, y el descontrol fiscal, haría que ahora los más “poderosos” fueran los propios rayanos, dado el conocimiento que tenían sobre el territorio y reafirmándose como únicos proveedores de todo aquello —en términos de conocimiento— que la monarquía pudiese precisar. En el capítulo 11, “Innumerable Unresolved Conflicts”, se analiza la otra cara de esta situación: los asaltos y los ataques transfronterizos posibilitados por una paz que, en teoría, permitía cruzar la frontera de nuevo. Ahondando así en la percepción de La Raya como un espacio violento, y en la performatividad de sus habitantes como actores en el terreno dada la falta de instituciones reales, perduraría la memoria liminal aplicada sobre la Raya que, si bien se mostró activa durante la guerra aprovechándose de las prácticas, mantuvo su autonomía y prácticas cotidianas, incluso frente a las amenazas de una nueva guerra transfronteriza derivada de la Guerra de Sucesión (1701-1715), en el capítulo 12, “The Return of Mars”.

El libro de David Martín Marcos es una contribución valiosa en términos conceptuales y metodológicos. Una de las fortalezas destacables es el abordaje original de una región históricamente poco conectada con los grandes devenires peninsulares. Martín Marcos logra desarticular estereotipos previos al ofrecer un análisis detallado de cómo las dinámicas locales en la frontera entre España y Portugal no solo respondieron a las tensiones impuestas por los estados-nación, sino que también desempeñaron un papel proactivo en la configuración de su entorno. El autor muestra, a través de un manejo exhaustivo de fuentes primarias y una interpretación sólida, cómo los rayanos crearon sus propias estructuras de resistencia, autonomía y cooperación, desafiando las narrativas centradas exclusivamente en los estados monárquicos. Las fuentes utilizadas, provenientes de archivos nacionales y municipales, brindan una base sólida para el análisis, permitiendo a Martín Marcos ofrecer un panorama profundo y bien fundamentado del conflicto. No obstante, la obra no está exenta de limitaciones. La atención al detalle microhistórico, aunque fascinante, podría haber estado mejor conectada con un marco interpretativo más amplio sobre la política y economía peninsular del periodo. Asimismo, el enfoque especializado en la Raya puede requerir cierto conocimiento previo de la historia peninsular para el lector general, e incluso de la historia regional en particular para el lector académico. Aunque el mapa introductorio ayuda a situar geográficamente las discusiones, sería beneficioso contar con mapas específicos en cada capítulo para contextualizar los casos de estudio que se abordan, ya que cada capítulo se centra en una pareja o más de municipios, lo que puede resultar abrumador sin una referencia visual más detallada. Además, el último capítulo, aunque interesante, parece abrir un nuevo estudio al enunciar una guerra que no está tan bien conectada al conflicto hispano-portugués tratado de manera principal. Si bien podría funcionar como un colofón para reflexionar sobre la continuidad de las tensiones fronterizas, su relevancia al marco central del libro podría es cuestionable, principalmente sabiendo el cambiante papel que desempeñó el Reino de Portugal, y presumiblemente, la parte frontera portuguesa, durante este conflicto.

Pese a estas limitaciones, imperceptibles y obscurecidas por la riqueza de la investigación, People of the Iberian Borderlands supone una contribución de referencia al campo de los estudios de fronteras y la historia moderna de la península ibérica. Con su análisis, David Martín Marcos no solo enriquece la comprensión de La Raya como espacio físico y simbólico, sino que también proporciona herramientas valiosas para reflexionar sobre las dinámicas entre lo local y lo global en contextos de conflicto. A través de un enfoque que combina el estudio detallado de las prácticas comunales con el análisis de las estructuras de poder monárquico, el autor logra desentrañar las complejidades de las relaciones fronterizas y su persistencia más allá del conflicto. Este libro es una lectura esencial para historiadores y estudiosos interesados en la interacción entre comunidades, Estados y fronteras, ofreciendo una base sólida para futuras investigaciones sobre el papel de las periferias en la conformación del orden global y sus efectos perdurables, dedicadas a la península ibérica, o no.